Corte Suprema: venta de bienes sociales por uno de los cónyuges es ineficaz

La venta de un bien inmueble de una sociedad de gananciales celebrada por uno de los cónyuges sin la autorización del otro debe ser declarada ineficaz por el juez a solicitud del cónyuge que no dio el visto bueno para la transacción.

 

Así, la Sala Civil Permanente de la Corte Suprema estableció este lineamiento jurisprudencial mediante la sentencia recaída en la Casación N° 2893-2013 Lima, por la cual se declaró infundado dicho recurso interpuesto en el marco de un proceso de nulidad de acto jurídico.

 

Pues, a criterio del colegiado, si uno de los cónyuges celebra un acto de disposición sin autorización del otro, carecerá de facultades de representación expresas respecto al titular del bien, que es la sociedad de gananciales; así, al celebrar el acto, el cónyuge culpable se atribuye una falsa representación. Por tanto, al carecer el enajenante de estas facultades de representación (respecto a la sociedad de gananciales) y de legitimidad para contratar, el acto jurídico es ineficaz e inoponible respecto del cónyuge inocente, quien, de creerlo conveniente podría confirmar el acto jurídico.

 

De esta manera la Sala Suprema optaría por la teoría de la ineficacia del acto jurídico.

 

La “pretensión” de la demanda

 

El artículo 315 del Código Civil no fija una consecuencia legal para los actos de disposición de bienes realizados por uno de los cónyuges:  

 

Artículo 315.- “para disponer de los bienes de una sociedad de gananciales se requiere la intervención del marido y la mujer. Empero, cualquiera de ellos puede ejercitar tal facultad si tiene poder especial del otro” (…)

 

Sin embargo, el supremo tribunal considera que la sanción es la ineficacia de ese acto. Por lo que considera que no correspondería interponer una demanda de nulidad de acto jurídico cuando se celebra uno violando el citado artículo, sino que más bien debe demandarse la ineficacia del referido acto jurídico.


Fuente: “El Peruano”, 20 de octubre de 2014