Fractura causal de responsabilidad no se funda en un informe técnico cargado de subjetividad

Para la Corte Suprema la Sala Superior no ha analizado debidamente la figura jurídica de  la fractura causal, pues lo que se requiere para que se configure dicha figura jurídica es que el autor no haya sido el causante del daño sino la imprudencia de la propia víctima.

La casación N° 2288-2013 - Huara (publicada el 01 de setiembre de 2014), nos señala que un menor de doce años es embestido por un remolcador causándole la muerte. Los padres del menor solicitan una indemnización por daños y perjuicios provenientes del accidente de tránsito por responsabilidad extracontractual a fin de que se paguen S/. 200,000.00 soles de forma solidaria por el conductor y la empresa.  

Por su parte, los demandados alegan que el evento dañoso fue consecuencia de la imprudencia del menor, pues señalan que el menor embistió con su bicicleta al vehículo de la empresa. Asimismo, presentan como medio probatorio el informe técnico emitido por la Policía Nacional; la cual da cuenta que el accidente se debió a la falta de conocimiento y técnicas defensivas de conducción por minoría de edad de la víctima.

Para la Sala Superior la  ruptura del nexo causal contemplada por el artículo 1972 del Código Civil prescribe que el imputado como autor no es responsable de los daños si estos constituyen consecuencia de caso fortuito, fuerza mayor, de hecho determinante de tercero o de la imprudencia de quien padece el daño debiendo anotarse que para que se configure la fractura causal el autor de una determinada conducta no debe ser el causante del daño imputado al mismo.

Para la Corte Suprema el informe técnico emitido por la Policía Nacional del Perú son apreciaciones cargadas de subjetividad. 

“las conclusiones que se consignan en el documento denominado Opinión Técnica número 07-2009-DEPIAT-PNP/UIAT emitida por la Unidad de Investigación de Accidentes de Tránsito de la Policía Nacional del Perú (…) respecto a la acción del conductor de la UT-2 sobre exceso de confianza y la conducción a una velocidad no razonable resultan apreciaciones cargadas de subjetividad pues no sólo no se ha determinado a qué velocidad se desplazaba el vehículo para estimar lo peligroso que a su entender representa su circulación toda vez que no se señala cuál era la velocidad adecuada que debió utilizar y cuál no representaba ningún peligro alegando por ende que en dicho informe existe una apreciación carente de objetividad al pretender sustentar una hipótesis que no ha sido debidamente contrastada"(f. j. 4).

 

Por lo tanto, concluye la Corte Suprema que las estimaciones del informe resultan ser imprecisas y no se ha analizado debidamente la figura jurídica de la fractura causal la cual requiere que el autor no haya sido el causante del daño sino la imprudencia de la propia víctima; dado que no ha quedado establecido claramente la fundamentación del A quem quién se basó en que la colisión con el vehículo le podía causar el mismo daño dado las diferencias de estructuras; aun cuando el vehículo hubiese ido a veinte kilómetros por hora.