Reconocimiento de paternidad puede revocarse atendiendo el sentido dinámico y estático del derecho a la identidad

Para nuestra Corte Suprema, cuando se impugna la paternidad de una persona, ella no puede justificarse solo en el dato genético (carácter estático del derecho a la identidad), ya que ello implicaría olvidar que el humano se hace así mismo en el proyecto continuo de su vida. Pues, más allá de los datos fijos, es la propia historia del individuo lo que lo hace idéntico así mismo.

 

Se trata de la Casación N° 3797-2012-Arequipa, (publicado en el diario oficial El Peruano del 30/09/2014), en la que el recurrente, transcurrido 14 años de haber reconocido la paternidad a un menor como hijo suyo, interpuso una demanda de impugnación de paternidad debido a que se ha enterado, recientemente, por versión de conocidos, que no es el padre biológico del menor, quien a la fecha tiene 17 años de edad.

 

A criterio del Tribunal Supremo, para el caso concreto, es de aplicación los artículos 399 y 400 (el plazo para negar el reconocimiento de paternidad es de noventa días) del Código Civil, en correlato con la teoría del interés superior del niño. Dado que lo contrario, constituiría una infracción a la identidad (la misma que se realiza de manera continua, en el uso de la libertad y de las querencias propias que una relación familiar genera) y posibilitaría que cualquier persona, en cualquier momento, impugne la paternidad que ha mantenido a lo largo de los años. 

Sin embargo, precisa que en determinados casos, a pesar del fenecimiento del plazo de impugnación, la verdad biológica debe imponerse a la verdad legal, pero para que ello proceda deben existir situaciones especiales límites que el juez debe analizar de forma rigurosa a fin de fundamentar las razones que permitan desoír el mandato legal por asuntos de infracción al orden constitucional.