TC: Nuevo precedente para tutelar derechos

Máximo tribunal estableció pasos para definir cuándo resulta pertinente la vía ordinaria.

Nuevos criterios para definir cuándo una vía judicial ordinaria puede otorgar igual o mejor protección de los derechos fundamentales que los procesos constitucionales, emitió el Tribunal Constitucional (TC), con calidad de precedente.

Se trata de la sentencia recaída en el Expediente N° 02383-2013-PA/TC, la cual aporta reglas para que los jueces definan, mediante un análisis de cuatro pasos, cuándo es pertinente acudir a la vía constitucional o a la vía ordinaria, conforme a lo dispuesto en el artículo 5.2 del Código Procesal Constitucional. 

Dichos pasos se refieren a la estructura idónea, tutela idónea, urgencia por irreparabilidad y urgencia por magnitud del bien o daño involucrado, refiere el TC.

Por tanto, del precedente se desprende que existirán dos perspectivas para entender cuándo la vía jurisdiccional podrá ser considerada igualmente satisfactoria: una objetiva, vinculada al análisis de la vía específica idónea; y otra subjetiva relacionada con el examen de la afectación al derecho invocado.

En la primera corresponderá al juez examinar la estructura del proceso para determinar su idoneidad en función de si la regulación objetiva del procedimiento permite afirmar que se trata de una vía célere y eficaz. En la segunda, se evaluará la idoneidad de la protección que podría recibirse en la vía ordinaria, debiendo analizarse si esta resolverá debidamente el caso, es decir, si proporcionará tutela idónea. El siguiente paso del juzgador, ya dentro de la óptica subjetiva, será definir si transitar el caso por la vía ordinaria podría tornar irreparable la afectación al derecho fundamental. Así, la vía ordinaria podrá ser considerada igualmente satisfactoria si es que no expone en grave riesgo al derecho afectado. Por último, el juez deberá examinar si se evidencia que no es necesaria una tutela urgente, atendiendo a la relevancia del derecho involucrado o a la gravedad del daño que podría ocurrir. De ser así, para el TC una vía ordinaria puede ser considerada igualmente satisfactoria. 

Concluye que la vía ordinaria será igualmente satisfactoria a la vía del proceso constitucional de amparo, si en un caso concreto se demuestra, de manera copulativa el cumplimiento de esos cuatro elementos ya anotados. Esto es, que la estructura del proceso es idónea para la tutela del derecho; que la resolución a emitirse pueda brindar tutela adecuada; que no exista riesgo de irreparabilidad; y que no se trate de tutela urgente. 

La ausencia de uno de esos presupuestos revelará que se carece de vía idónea alternativa al amparo, por lo que la vía constitucional quedará habilitada para la emisión de una decisión de fondo, salvo que haya otra causal de improcedencia.  Trascendencia 

Estos nuevos criterios, no solo aplicables al ámbito laboral, permitirán que el TC atienda casos que, no incurriendo en otras causales de improcedencia, y en las reglas anteriores, habrían sido excluidos del conocimiento de la judicatura constitucional, por no encontrarse dentro de los temas que dicho tribunal a priori consideraba que no correspondían ser conocidos mediante los procesos constitucionales.

Dato

A juicio del Tribunal Constitucional, el precedente “Baylón”, que contenía reglas para identificar la vía igualmente satisfactoria frente a procesos de amparo laboral, deberá ser compaginado con este nuevo precedente denominado “Elgo Ríos”.

De esta manera, el máximo colegiado, pretende otorgar mayor predictibilidad a los procesos constitucionales, proporcionando a los magistrados una herramienta clara y flexible, que les permita dilucidar adecuadamente qué procesos judiciales asegurará una mejor tutela de los derechos de los ciudadanos.

Fuente: El Peruano, 15 de julio de 2015