Reglamento de Ley de Alimentación Saludable sin fecha de aplicación

Cuando se creía que la Ley N° 30021, Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes, contaría con un reglamento real y concreto tras dos años de haberse promulgado, un decreto supremo publicado el último 18 de abril rompió esa posibilidad.

Al menos así lo consideró su impulsor, el congresista Jaime Delgado Zegarra.

“Esta ley busca que el consumidor, y sobre todo el padre de familia, cuente con la información necesaria respecto a los niveles de grasas, azúcares y sales de las bebidas y alimentos dirigidos a niños, niñas y adolescentes. Plantea que todo aquel producto que supere los niveles establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) exprese ello en su envase o empaque, por ejemplo, pero lo aprobado (por el gobierno) se encuentra condicionado, sin que (la ley) pueda entrar en real vigencia”, explica el parlamentario.

En efecto, el 18 de abril únicamente fueron aprobados, a través del Decreto Supremo N° 007-2015-SA, los parámetros técnicos para las bebidas y alimentos procesados.

En el decreto supremo se definen los niveles mínimos de grasas, sales y azúcar por cada 100 mililitros de bebida o 100 gramos para el caso de alimentos sólidos.

Así, si un producto supera los niveles establecidos, deberá considerar en su empaque frases como “alto en grasa, sal o azúcar”, según sea el caso.

Y si bien los niveles fijados en el decreto supremo concuerdan con los parámetros establecidos por la OMS, siendo  esto un punto importante a favor de la ley, todo queda en letra muerta debido a la disposición complementaria final del mismo decreto N° 007, la cual establece lo siguiente:

“Los parámetros técnicos establecidos en el presente reglamento entrarán en vigencia en el plazo que determine el Reglamento de la Ley N° 30021, Ley de Promoción de la Alimentación Saludable”.

Es decir, para que los niveles fijados sean respetados por las empresas de productos industriales en el Perú se deberá esperar que un nuevo reglamento general sea aprobado.

“¿Cuándo se dará esto?, nadie sabe quién está haciendo ese reglamento nuevo ni si saldrá en este gobierno o en esta legislatura. Es una tomadura de pelo todo esto”, criticó Jaime Delgado.

Pero no fue el único en observar el lento avance en la reglamentación de esta norma.

El congresista Justiniano Apaza Ordóñez, presidente de la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso, calificó de burla el hecho de reglamentar solo los parámetros técnicos sobre los alimentos y bebidas, mas no la vigencia, forma y ámbito de aplicación, entre otros aspectos de la ley.

“Este gobierno hasta ahora no reglamenta el listado de alimentos para cada edad, tampoco el proceso de reducción de las grasas trans, es decir, se sigue petardeando la aplicación de la Ley de Alimentación Saludable y por eso exigimos al Ejecutivo la inmediata reglamentación de estos aspectos de la ley”, señaló.

Al ser consultado por el tema, el ministro de Salud, Aníbal Velásquez, afirmó que  el haber definido los parámetros saludables según lo estipulado por la OMS ha significado haber logrado definir el punto “más crítico”.

“Hicimos la consulta y la OMS nos contestó de manera oficial. Nosotros hemos publicado los parámetros y su implementación le corresponde a la comisión multisectorial”, dijo el ministro.

Esta comisión, que deberá elaborar el reglamento final de la Ley N° 30021, está integrada por la Presidencia del Consejo de Ministros, los ministerios de Comercio Exterior y Turismo, Producción, Agricultura, Educación y Salud, y también Indecopi.

SNI en desacuerdo

Un sector empresarial importante del país, como es la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), no está conforme con los parámetros definidos por el gobierno, los cuales aún no entran en vigencia.

Luis Salazar, presidente de esta institución, calificó de antitécnicos los criterios usados para establecer los mínimos en sales, azúcares y grasas en los productos industrializados.

“Quienes han definido esos niveles han sobrerregulado los parámetros. Valores mínimos como esos no se usan en ninguna parte del mundo y se está creando un problema de desinformación. Las referencias usadas por el Ministerio de Salud han sido determinadas tomando en cuenta niveles de por sí bajos”, sostuvo.

“No tenemos problemas en dar información al consumidor, pero esa información debe brindarse con los parámetros adecuados. Se quiere prohibir productos que están dentro de los rangos permitidos”, señaló.

“La República”,  29 de abril de 2015