Para Chile, el fallo de La Haya zanjó el último tema limítrofe que tenían con Perú

Ex agente chileno insiste en que la sentencia confirmó tesis de su país. Resaltó avances en la implementación y anotó los pendientes en materia de derecho del mar y carta marítima.

En entrevista al diario chileno La Tercera, el ex agente de Chile ante la Corte Internacional de La Haya durante el diferendo marítimo con Perú, Alberto van Klaveren, consideró que los efectos del fallo para Chile fueron fundamentalmente de orden político porque su país se unió en torno a la política exterior, y porque les dio la certeza de la existencia de un límite marítimo que Perú puso en duda.

“Nuestro país ha trabajado con una gran unidad y respaldo a la política exterior y las demás políticas. También se despejó un tema que se transformó en un caso judicial que tensionó las relaciones bilaterales desde el inicio de la demanda peruana e incluso antes, y que actuaba como obstáculo para una relación fluida como la que debe existir entre dos países vecinos que, además, comparten intereses y visiones comunes. Y también adquirimos certeza plena respecto de la existencia de un límite marítimo, algo que nuestro vecino puso en duda desde fines de los años 80”, manifestó a La Tercera Van Klaveren.

El actual asesor de la cancillería chilena por la demanda boliviana expresó que el hecho de que ambos países recibieran el fallo de La Haya en un ambiente de plena normalidad facilitó que pudiera darse continuidad a una activa agenda bilateral, y también se realizaran trabajos técnicos destinados a determinar los puntos identificados por la corte para el trazado del límite marítimo. 

"Recordemos que la Corte confirmó que el límite marítimo se iniciaba en el paralelo del Hito 1, lo cual hizo necesario que ambos países trabajaran en terreno para determinar las coordenadas correspondientes. Hay materias atingentes al derecho del mar, la concordancia de la legislación interna peruana más precisamente, que están pendientes", señaló.

Al insistírsele sobre lo que faltaba para lograr la completa ejecución del fallo jurídico, indicó que la sentencia está plenamente vigente y ambos países saben cómo debe aplicarse. 

Explicó que la implementación tiene varias fases, entre ellas la cartografía, que no es una obligación impuesta por el fallo mismo, pero que resulta de la lógica de la decisión y la necesidad de entregar las herramientas necesarias a los navegantes para su ubicación.

Fue de la opinión de que debería transmitirse a Naciones Unidas el resultado del trabajo técnico de fijación de coordenadas y las cartas con el límite marítimo y sus puntos de base. 

También afirmó que Chile cuenta con una legislación acorde con el derecho del mar, y mencionó que han hecho adaptaciones reglamentarias y operativas para observar y hacer observar el nuevo límite marítimo dispuesto.

TRIÁNGULO TERRESTRE

En cuanto a esta área reclamada por Perú, Alberto van Klaveren expuso que era obvio que las posiciones de ambos países no habían cambiado. 

"Este tema está radicado en el ámbito diplomático, como lo han señalado ambos países", acotó.

Sobre la celebración del aniversario del dictamen que se anunciaba en Lima, el ex agente chileno dijo que el país sureño es de celebraciones sobrias y que más que celebrar hay que trabajar por el futuro de ambos países.

Ahora, de cara a la demanda con Bolivia, Van Klaveren dijo que el litigio con Perú les ha enseñado a preservar el nivel del debate y el ambiente de altura entre los países.

CLAVES

Pacto de Bogotá. "Chile es un país respetuoso del derecho internacional y apoya firmemente la solución pacífica de las controversias. Otra cosa es que el pacto se utilice para revivir temas ya resueltos o regidos por otros instrumentos".

Estrategia. "Chile actuó como un país con una doctrina sólida en materia marítima, no entró en debates doctrinarios que debilitaban su posición ante la existencia de derechos soberanos en las 200 millas marinas y demostró que había un límite marítimo y que este era el paralelo del Hito 1".

Fuente: “La República”, 27 de enero de 2015.