Sensibilización social frente a los delitos menores de TID

La implementación de una estrategia de sensibilización social respecto a la aplicación de medidas alternativas al encarcelamiento por delitos menores vinculados al tráfico ilícito de drogas (TID), propuso el juez supremo Víctor Prado Saldarriaga.

Fue luego de su reciente participación en el diálogo de alto nivel del Grupo de Trabajo “Alternativas al Encarcelamiento” de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (Cicad) de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Medidas

La OEA, mediante la Cicad, impulsa una nueva estrategia para controlar el hacinamiento de las cárceles en la región a partir de un tratamiento diferenciado de las personas condenadas por TID, que constituye el mayor porcentaje de la población penal, sostuvo el magistrado.

En ese contexto y a partir de un enfoque de salud pública y derechos humanos, el Cicad postula 32 medidas alternativas al encarcelamiento de personas condenadas por TID a menor escala, esto en formas leves de este delito, agregó.

Medidas que se agrupan en preprocesales, como los tribunales de tratamiento de drogas a modo de justicia penal terapéutica; procesales como la prestación de servicios a la comunidad, y posprocesales como los beneficios penitenciarios. Pero, para aplicarlas en un país, Prado considera que debe tenerse en cuenta la situación de este dentro del problema internacional del narcotráfico, la política de ese Estado frente a dicho flagelo, su política criminal asociada a las drogas y el aspecto psicosocial de ese país.

En el Perú, la población tiene una percepción negativa de la droga y de su consumo, pues lo asocia como un generador de criminalidad y de inseguridad ciudadana, manifestó.

Por ende, frente a las referidas medidas, el Perú tiene un ambiente no del todo favorable, ante lo cual habrá que realizar una estrategia de sensibilización social para mostrar que los objetivos reales de aquellas medidas tienen un enfoque de salud pública y de derechos humanos, explicó.

Muchas veces los adictos que cometen delitos menores no reciben tratamiento médico en las cárceles ni medidas que permitan su rehabilitación, detalló.

Ejecución de la estrategia

A criterio de Prado, la estrategia de sensibilización social frente al ambiente no favorable para aplicar aquellas medidas alternativas a la prisión, debe implicar a su vez el desarrollo de una fuerte estrategia de difusión del sentido y utilidad social y política de la instauración de esas medidas, que alcancen a todos los sectores de la población.

Por tanto, considera que a Devida, como unidad rectora de la política nacional en materia de drogas, le correspondería tomar la iniciativa para la ejecución de esa estrategia de sensibilización social con la participación de otros sectores del Estado.

Fuente: “El Peruano”, 18 de noviembre de 2014.