Gerald Oropeza es capturado en Ecuador y lo traen a Lima con fuerte resguardo

Un ataque con cuatro granadas y decenas de disparos a una lujosa camioneta Porsche en San Miguel, Lima, puso en abril el foco de la atención en un joven empresario, Gerald Oropeza López, que hasta entonces había pasado inadvertido. Los millonarios vehículos y bienes inmuebles que poseía, su militancia registrada en el Partido Aprista y las revelaciones que surgían sobre su presunta vinculación internacional con el narcotráfico sumaron para que las autoridades dictaran una orden de captura en su contra y él decidiera pasar a la clandestinidad. Hasta ayer.

Un escueto comunicado de la Policía Nacional dio cuenta anoche de su captura en Ecuador. El viceministro del Interior de ese país, Diego Fuentes Acosta, había confirmado vía Twitter la detención del "ciudadano más buscado del Perú".

La misma autoridad precisó que la captura se produjo en el balneario de Salinas, ubicado en la provincia de Santa Elena, en virtud a un trabajo coordinado entre las unidades policiales peruana y ecuatoriana. Una de las fotos que circuló en las medias muestras a Oropeza detenido junto con un agente de la Unidad de Inteligencia Anti delincuencial (UAIN) y un miembro del Grupo Especial Móvil Antinarcóticos (GEMA) de Ecuador.



Un paseo en el malecón



La detención se produjo a las 17:50 horas (del pasado 12 de setiembre de 2015). En los días previos, Oropeza ya había sido visto por agentes policiales peruanos, según informó anoche el director de la Policía Nacional, general PNP Vicente Romero.

El hecho tuvo como preámbulo la detención de otros ocho presuntos integrantes del llamado Clan Oropeza en las playas de Máncora (Piura).

"Él (Oropeza) tenía que bajar a Máncora y no bajó", explicó Romero. Posteriormente, policías peruanos se dirigieron a la playa ecuatoriana de Salinas y la policía de Ecuador dispuso formar tres equipos de investigación, cada uno con un agente policial peruano.

Según la información policial, Gerald Oropeza fue visto hace unos días en aquella playa. Ya estaba ubicado. En los días siguientes, el joven empresario no salió de su habitación y recién ayer fue capturado mientras caminaba solo y tranquilo, por un malecón.

La autoridad peruana programó su traslado a Lima para las primeras horas de hoy. Lo recibirá el ministro del Interior, José Luis Pérez Guadalupe, a fin de que el hombre más buscado del país responda ante la justicia por la investigación iniciada en su contra por el presunto delito de narcotráfico, y de injerencia en la política peruana. 

Todo esto, como era previsible, en medio de un escenario de desconfianza y suspicacia desde la oposición.

No habido desde abril

El jueves 2 de abril del 2015, Gerald Oropeza junto a sus acompañantes Juan Barrios Navarro, Carlos Antonio Sulca Cruz, Ruth Cubas Veramatos, quienes se trasladaban en una lujosa camioneta Porsche, fueron atacados por cinco sujetos con armas de corto y largo alcance, e incluso con una granada en el cruce de las avenidas Los Precursores y Los Insurgentes en San Miguel.

El atentado contra Gerald Oropeza fue planeado desde el penal de Lurigancho por un rankeado delincuente que pagó 25 mil soles a Jhairol Torres, para encargarse del trabajo en compañía de sus compinches, cuando "Tony Montana" regresara de su viaje al balneario de Cancún, en México, presuntamente con la finalidad de concertar envíos de droga a otros destinos.

Ante los hechos, el 13 de abril el segundo despacho de la primera Fiscalía Corporativa Especializada en Lavado de Activos y Pérdida de Dominio decidió abrir investigación a Gerald Oropeza, por el presunto delito de lavado de activos.

Un día después, tras conocerse los vínculos con el narcotráfico y su relación con cuestionados personajes, como el abogado Miguel Facundo Chinguel, el Partido Aprista Peruano decidió expulsar de sus filas a Gerald Oropeza.

Luego, la cuarta Fiscalía Especializada en Delitos contra el Crimen Organizado solicitó el 18 de abril la detención preliminar contra Gerald Oropeza López y otras siete personas más ante la Sala Penal Nacional del Poder Judicial.

El 19 de abril, a menos de 72 horas de haber dado su manifestación ante la justicia y brindar una entrevista a un medio de comunicación, fue asesinado con 11 balazos Patrick Zapata, amigo de Gerald Oropeza, crimen que también fue incluido en la investigación.

Días después, Gerald Oropeza López envió una carta al fiscal anticorrupción en la que negaba tener vínculos con el narcotráfico. Aseguraba, además, que temía por su vida y la de su familia, y acusaba a un coronel PNP de estar detrás del atentado que sufrió el pasado 2 de abril.

A principios de mayo hubo informaciones de que Gerald Oropeza se encontraba en Ecuador, de acuerdo a lo manifestado en aquella oportunidad por el jefe de la Divincri Piura, Isaac Alvarado Flores. El presunto narcotraficante habría estado escondido durante una semana en una casa del centro poblado de Mallaritos, en Piura.

El 21 de mayo, el fiscal especializado contra el Crimen Organizado, Lucio Sal y Rosas Guerrero, presentó el documento de formalización de investigación preparatoria (denuncia penal) ante el Primer Juzgado Penal Nacional contra Oropeza y otras siete personas, por conspiración para el narcotráfico. El fiscal argumentaba que Oropeza lideraría una organización internacional de peruanos, colombianos e italianos que conspiraba para el acopio y exportación de cocaína desde el Perú hacia Europa, Centroamérica y México.

Al día siguiente, el Juzgado Penal Nacional dictó prisión preventiva por 18 meses a Oropeza, acusado de conspiración para el narcotráfico, luego de que el fiscal sustentara su plazo de investigación de 36 meses.

Defensa legal maneja la versión de que Oropeza se puso a derecho

El abogado Marco Riveros, abogado de Gerald Oropeza López, sostuvo anoche que su patrocinado optó por entregarse ante las autoridades policiales, con lo cual intentó desbaratar la versión de la captura.

Según sostuvo, el reciente fallo de la Tercera Sala Liquidadora de la Corte Superior de Lima que les quita valor como prueba judicial a los llamados petroaudios llevó a Oropeza a tomar la supuesta decisión de entregarse.

"En la misma razón y derecho, los audios de Gerald Oropeza son ilícitos", explicó, además de destacar que hasta el momento la única presunta prueba de vinculación de Oropeza con el narcotráfico son unos audios que no habrían seguido la cadena de la custodia.

El abogado dijo además que hasta el momento no se habría encontrado un desbalance patrimonial.

En tal sentido, anunció que en los próximos días solicitará el levantamiento de la orden de detención, para que el empresario responda ante la justicia en libertad.

 

"Vamos a exigir al Ministerio Público para que ahonde en las investigaciones, nosotros necesitamos demostrar la inocencia (de Gerald Oropeza)", expresó el letrado.

Fuente: "La República", 13 de Setiembre de 2015.