Levantan secreto de las comunicaciones del suspendido fiscal Dante Farro Murillo

El suspendido magistrado Dante Farro Murillo admite haber realizado constantes llamadas al abogado Luis Espinoza Garro (presunto operador legal de César Álvarez); sin embargo afirma no recordar de qué hablaban.

La comunicación que existía entre el suspendido fiscal Dante Farro Murillo, ex presidente de la Junta de Fiscales del Santa, y los hoy involucrados en la red criminal que lideraba el ex-presidente regional de Áncash, César Álvarez, habría quedado demostrada con las constantes llamadas que mantuvo con el presunto operador legal de la organización delictiva.

El acta del levantamiento del secreto de sus comunicaciones revela que entre el 2011 y 2013 Farro Murillo se comunicó 42 veces con el abogado Jorge Luis Espinoza Garro, quien era el abogado defensor del congresista Heriberto Benítez y César Álvarez, además de ser funcionario del proyecto especial Chinecas del gobierno regional de Ancash.

Si bien se desconoce el contenido de las conversaciones, la Procuraduría Anticorrupción no descarta que varias de las llamadas hayan tenido como interlocutores al congresista Benítez o a César Álvarez para solicitar "favores" de la entonces máxima autoridad fiscal del Santa. Sin embargo, en su defensa Farro Murillo niega haber conversado con ambas autoridades, pero acepta haber recibido las llamadas del abogado Jorge Luis Espinoza Garro.

Cabe señalar que unas de las pruebas que el Ministerio Público tiene contra de Farro Murillo respecto de su presunta participación para obstaculizar el allanamiento en el local de “la Centralita”, en Chimbote, han sido las llamadas recibidas el 13 de julio del 2011 del celular del abogado Espinoza Garro mientras se llevaba a cabo la intervención fiscal.

Justamente, la suspensión del magistrado, dictaminada el pasado 27 de agosto, se basa en la denuncia de varios fiscales de la región que lo acusan de haber intentado impedir el allanamiento de “La Centralita” a pedido del ex-presidente regional y de los congresistas Heriberto Benítez y Víctor Crisólogo.

Farro Murillo niega tal versión, pero reconoce que ese día se comunicó telefónicamente con el fiscal de prevención del delito Carlos Zavaleta con el propósito de preguntarle por qué no atendía la denuncia presentada por Heriberto Benítez cuestionando la intervención en el inmueble de Chimbote, donde él alquilaba un departamento. 

Fuente: “La República”, 07 de setiembre del 2014.